


Tras dos intensos días de actividades, el punto culmen llegaba la noche del sábado con las intervenciones performativas de Ricardo Domeneck, Miriam Reyes y Eugenio Tisselli, precedidos por una Marta Jiménez pixelada, que nos daba la bienvenida a través de la pantalla para después tomar cuerpo. Domenck comenzó por poner el micrófono en la voz del cuerpo Después, nos colocó ante un escaparate, delante de una televisión que observa. También mostró cómo el poema, cuando se degrada -en el sentido más bello del término-, se difumina para ser otros. Entonces, las voces se funden y, posteriormente, el silencio/color blanco. Su última pieza ahondaba en una visión propia de las 'Soledades', concebidas como la alucinación del último hombre sobre la tierra. Valiéndose de las palabras con las que Góngora componía su obra, Domeneck recomponía ésta para elaborar su 'Entraña primera', su 'Entraña segunda'. Por su parte, Miriam Reyes planteó cuál sería la Soledad cuarta. Tras una dedicatoria como celebración de vida, su 'Soledad es cuatro'. 'Este momento y yo somos una sola superficie', se escuchaba a Miriam. 'Cómo avanzar a la par que el paisaje (...) El paisaje no hace excepciones. El paisaje no se detiene', proseguía. Las Soledades tampoco parecían detenerse. Eugenio Tisselli optó por las soledades de hoy, generadas de una manera muy peculiar, porque Tisselli tiene mucho de inventor. Su obra 'Multitudes' jugó con la lectura en dos espacios. El público estaba absorto. Era la combinación de estímulos, la sobrecojedora puesta en escena... Como broche final, la sesión de dj-vj de Juan López, Víctor Moreno y Álex Dios, que se extendió hasta pasadas las 12.
Cuando se encendieron las luces, el público fue abandonando el albergue. El equipo de 'Soledades 2.0' se recogió en el pequeño habitáculo - refugio de los chicos de Hackitectura a lo largo del evento - y llegó el momento del brindis y los enhorabuena. Más tarde, los bares.
Sobrevuela el ambiente un verso de la obra de Isaías Herrereoi: "En los bares nocturnos se trafica el ADN". El ADN de 'Soledades 2.0' brindaba con cerveza, con nostalgia ante ese albergue al rojo vivo. 'La responsabilidad de los profetas es máxima'. Ellos se abrazan.
'Esto no es Berlín'. No. Era (es) 'Soledades 2.0. No moderno artificio'. Eran José, Antonio, Luis Gómez, Sergio Moreno, Osfa, Fouad, Álvaro, Pepe el fabuloso, Luis Tena (sonido), los artistas de la cibermuestra y aquellos que pasaron en carne y hueso por este laboratorio poético (Belén Gache, Domingo Sánchez Mesa, Pedro Valdeolmillos...).
Eran todos ellos. El 'espíritu Soledades'. Y estábamos en Córdoba.
Galatea
Nota: Fotografías de Salud Ortega Losada
1 comentario:
Qué decir. Esta entrada permite conservar algo tan difícil de aprehender como son las emociones. Es una videocápsula de toda la cadena de emociones y sensaciones que se respiraron en ese albergue tan especial que ha sido el Centro Espaliú. El equipo entero estuvo formado por gente muy especial. El equipo, como Universo molécula, tenía muchas dimensiones y hubo gente clave que contribuyó de manera decisiva sin estar oficialmente en "nómina". "Al rojo vivo" es una definición perfecta. Muchas gracias.
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