jueves, 17 de febrero de 2011

La revolución poético-científica


La revolución científica. Copérnico la lía parda. Desplaza la Tierra del centro del Universo, y con ella también al hombre -veinte siglos antes Hipatia se entretiene dibujando elipses-. Galileo funda el método científico. Kepler. Newton. Cambia la imagen de la ciencia, del mundo, del hombre...la revolución del saber. Descartes, gran admirador de Galileo, echa en falta la existencia de un método en disciplinas como las matemáticas y la geometría, percibe la necesidad de una vía lógico-matemática para una descripción verdadera de la realidad. Matemáticas y realidad. ¿Poesía?

Siempre imaginé a Garcilaso contando sílabas con los dedos antes de comenzar una batalla. Góngora jugando con los versos, como quien hace un puzzle de 10.000 piezas en una semana, hasta perder días enteros con una incógnita en forma de hipérbaton, para acabar construyendo las Soledades. El poema acabado como una ecuación de segundo grado, como el problema matemático cuyo resultado es la conmoción del que escucha, del que lee...De la matemática a la química...la lágrima. La metáfora justa en el momento adecuado. El verso que cierra un poema como la bola negra de billar que se desplaza por el tapiz, formando con disimulo mil figuras geométricas, entrando finalmente en la oscuridad de un ángulo de 90º. La cuadratura del círculo.

Matemáticas y poesía. Ciclo "Numerosos versos' (28 a 30 de marzo).
Descartes frotándose las manos...


Polifemo

1 comentario:

María Mercromina dijo...

Me muero de ganas por esto!
jo jo jo !